Cada vez que escuchaba su nombre, en mi boca había una sonrisa
cada vez que lo veía, mis ojos brillaban, y ahora cuando escucho su nombre no puedo sonreír solo hay una cara triste y cuando lo veo mis ojos se llenan de lagrimas.
Siento que estoy muerta por dentro y por fuera tengo que estar sosteniéndome con una falsa sonrisa.
No aguanta más, tengo tantas ganas de poder gritar TE AMO Y TE EXTRAÑO DEMASIADO. Pero tengo miedo de que me digas todo lo contrario, y como siempre tengo que seguir vivir con este nudo en la garganta.
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